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Te rompieron el corazón, no la vida.


Andas como un zombie, caminas como si fueras a un funeral donde el muerto eres tu mismo. Es cierto, lo sé, diste todo, pero debes comprender que ésta vez no funcionó. ¿Sabías que según estudios avalados por la ciencia, el amor sucede recién a los tres años de haberla conocido? El antes es solo una ebullición de hormonas que corresponde el uno al otro, que es pasión y puro sexo. 

Déjame decirte que no hay mejor persona que tu mismo para valorarte, respetarte y amarte, que la primavera no solo son las flores, son los colores, los aromas, los pájaros y el verde que tu y yo sabemos trae mucha esperanza. No debemos aferrarnos algo que no es nuestro, el amor debe ser libre, auténtico, incondicional y natural, una motivación para hacer mejor las cosas, un remedio casero para tanta medicina, un alivio para tanto dolor.

Tú no sufres, solo estás dolido, defraudado, traicionado. La felicidad que conlleva el amor, es más amplia de lo que imaginas, es todo un horizonte que aún no exploraste. Atrévete a empezar el camino, no será fácil, pero estoy seguro que aprenderás. Sufre el que está enfermo y no tiene como curarse, el que está privado de su libertad y no hay cuando vea un amanecer y un atardecer al lado de la familia, sufre quien no tiene a mamá ni a papá, ni una mano que lo sostenga; tú en cambio tienes salud, eres libre, tus papis te esperan con los brazos abiertos dispuestos a no dejarte caer.


Recuerda que te rompieron el corazón, no la vida. 

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