A menudo le asaltaban sentimientos de culpas, en todo momento, a toda hora y en cualquier intensidad. Daniel aprendió desde pequeño que las cosas se deben hacer en el momento oportuno, sin pensarlo tanto, sin perder tiempo, ganándole a la vida, al destino. Pero esa mañana estaba que daba vueltas a la situación que se le había presentado como una imposición, como un mandato divino; analizaba cada situación, era él o ella, era su vida o la de otros. Claro, era su vida, debería ser feliz, para eso nació, era ahora o nunca empezar algo nuevo, sin temores, sin nada que pudiera empañar una decisión, que por simple que pareciera, le aseguraba por el momento, su felicidad plena. Camina dejándose llevar con una canción que solo él escucha, ensimismado y lleno de planes. Piensa en su padre que fue padre a los veintitrés y en su abuelo a los veinte, qué hacía la diferencia entre esta herencia casi inevitable de ser padre a temprana edad. Nada, pues nada. Su vida estaba llena de parafraseos de...
Si tratamos de entendernos a través de la lectura, es bueno compartir vivencias. Quiero aprender a escribir y necesito que ustedes sean mis mejores maestros. Quería ser filósofo, pero después de muchas noches de desvelo, me encontré con la locura y me quedé con ella.