(Enciendo una vela). La vida está hecha de rituales, la misa es un ritual, el fútbol tiene sus rituales, la natación, inclusive el zorro le explicaba al Principito que la vida está llena de ellas y que para ser amigos deberían ellos hacer uno. Todos los días, al llegar a mi oficina, enciendo una vela y pido un deseo, me gusta pedir, soy como ese niño que pide su regalo de Navidad o esa Miss Universo que va ser feliz y plena pide la paz mundial. No sé ni por qué empecé con este primer párrafo, lo cierto es que ayer se me ocurrió una idea; primero les explico que mi vida amorosa se describe y reduce a la canción de Juan Gabriel, “Yo no nací para amar”, no sé qué tipo de brujería es, pero ya hace buen tiempo que no tengo novio, así que decidí buscarlo, en FB, en las fiestas, en las obras de teatro, en el Matadero, en el cine, en las canchas de basket y aunque usted no lo crea, también en Misa. Y es así, que ayer no dejé de dormir por pensar, dejé de comer por hacerme...
Si tratamos de entendernos a través de la lectura, es bueno compartir vivencias. Quiero aprender a escribir y necesito que ustedes sean mis mejores maestros. Quería ser filósofo, pero después de muchas noches de desvelo, me encontré con la locura y me quedé con ella.