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Busco novio 1.0

(Enciendo una vela).

La vida está hecha de rituales, la misa es un ritual, el fútbol tiene sus rituales, la natación, inclusive el zorro le explicaba al Principito que la vida está llena de ellas y que para ser amigos deberían ellos hacer uno. Todos los días, al llegar a mi oficina, enciendo una vela y pido un deseo, me gusta pedir, soy como ese niño que pide su regalo de Navidad o esa Miss Universo que va ser feliz y plena pide la paz mundial. 

No sé ni por qué empecé con este primer párrafo, lo cierto es que ayer se me ocurrió una idea; primero les explico que mi vida amorosa se describe y reduce a la canción de Juan Gabriel, “Yo no nací para amar”, no sé qué tipo de brujería es, pero ya hace buen tiempo que no tengo novio, así que decidí buscarlo, en FB, en las fiestas, en las obras de teatro, en el Matadero, en el cine, en las canchas de basket y aunque usted no lo crea, también en Misa. 

Y es así, que ayer no dejé de dormir por pensar, dejé de comer por hacerme ilusiones, ¿Cómo sería? ¿Cuál sería su color de cabello? ¿Necesitaría tomarme fotos calentonas o putonas para poder conseguirlo? ¿Tuviera que aprender a cocinar? ¿Siguiera siendo quizá el empoderamiento mi mejor arma para conseguir lo que me propuse?

De mí se ha dicho de todo, que mis vallas eran demasiadas altas, que mi forma de ser espantaba a los reyes del barrio; en verdad no había pensado en el amor, no de esa manera, es más, no estoy convencido que lo que busque sea amor, por lo pronto necesitaría alguien que me cobije cuando duerma con el aire acondicionado encendido; alguien que respete mientras leo, que ni siquiera respire; alguien que practique cuanto menos cinco deportes. Tampoco se trata de pedirle su hoja de vida o si su sueldo sea mínimo (tu sabes, ir de compras de vez en cuando por Gamarra y no en Plaza Vea). 


Mis experiencias a esta edad han sido variadas, pero pocas, humildes y hasta risibles. Es por eso que la canción antes mencionada ya no me da pena, por lo contrario, sonrío al ver a tanto tonto por las calles, que pienso que conseguir lo que quiero va estar bien, pero bien difícil. Espero no morir en el intento… Continuará.

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