No hablaré más de Carlos Philco, Alcalde del Distrito de Morales, el grita y chilla por sí solo. Lo que sí me llamó la atención es su obediencia debida por hacer cumplir la Ley de la peor manera. En conclusión, no creo que la Ley no se pueda hacer cumplir, lo que siento es que el Burgomaestre ha perdido todo tipo de credibilidad. Para muestra un botón.intentaron cerrar la Discoteca Anaconda sin éxito, pues su fieles clientes pasaron por encima de las maquinarias pesadas y al final se hizo la fiesta. Solo una pregunta, es en esto que se van los impuestos de los vecinos y vecinas del Distrito de la Papaya. Saque usted sus propias conclusiones.
En el Perú se esperaba dos catástrofes: una política y otra social de índole climatológico. La primera se evidenció con el triunfo de la candidata Keiko Fujimori, hija de unos de los dictadores más corruptos de la historia peruana. El legado de Fujimori sigue haciendo daño al país hasta el sol de hoy, y son muy pocos los escritores nacionales que se embarcaron en una crítica por lo menos justa para devolverle al país un poco de dignidad, sin dejar de lado la democracia. Las otras catástrofes fueron anunciadas hace años: el fenómeno del niño (ahora recién lo vemos en desmedro de quienes lo padecen), y pocos escritores peruanos ― tocados o no por la collera de la argolla literaria limeña ― hablan del tema, o porque no les interesa, o porque lo que viene de provincia no es digno de sus letras, de su tiempo y de su alcurnia literaria forrada con oropel. Por último hay una catástrofe que será irreversible, aun siendo incierta Lima tiene un silencio telúrico de decen...
Comentarios
Publicar un comentario