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¿Y si celebramos el amor?

Quizá el tema más complejo y polémico para muchos de nosotros los peruanos, es la homosexualidad. Ahora mismo, mientras usted lea este mensaje, en la capital, Lima, y otras provincias, se están organizando miles de personas en su mayoría pertenecientes a la comunidad LGTBIQ, para hacer frente a una campaña que deriva en más odio e intolerancia, denominada #ConMisHijosNoTeMetas. Obviamente esta campaña a nivel nacional está solventada por la Iglesia u organizaciones religiosas como Agua Viva, el Movimiento Misionero Mundial (MMM), Alianza Cristiana y Misionera, con el diezmo de sus integrantes, los cuales ya demostraron a nivel nacional que no saben ni por qué cuelgan y defienden sus cartelitos.

Hablan sobre la ideología de género y su imposición "como norma de conducta de sus hijos", según ellos se estaría creando una educación pro homosexual. Entonces a lo que va mi afirmación: Siempre hubo una educación pro heterosexual  para estos señores.

Es verdad la educación en el Perú siempre ha sigo pro heterosexual y pro machista, lean la historia, vean los libros, nuestros profesores de primaria saben de qué hablo, los de secundaria también. Entonces, hoy se quiere hacer una reforma educativa basada en la igualdad de derechos y oportunidades y se levanta el polvo, el escándalo, el pecado, empiezan los insultos, las diatribas, las ofensas y como siempre se meten con la población LGBTIQ.

Ahora vuelvo a preguntarme, ¿los homosexuales hemos nacido recién en este siglo, en esta década, con la aparición del internet, de las investigaciones científicas, de las movidas y revoluciones culturales e industriales, del Facebook, del Netflix? No. ¿No es cierto? Hemos nacido juntos con la historia, no nos hagamos los locos, los cucufatos, no queramos hacer de este "lío" algo novedoso para los adolescentes y los jóvenes, que saben muy bien que su tío es gay, el que le compra la zapatilla es gay, el que le paga el gym es gay, el que le corta el cabello es gay, que el Pastor de su Iglesia tiene como abanderado a un chico que en el colegio se acostaba con gays, que su hermano es gay, que el mejor amigo de su mami es gay, que su padrino de bautizo y de comunión es gay, que el jefe de su papá es gay, que el primer regidor de su ciudad es gay, que el cura es gay, y así, podría ir enumerando a muchos, pero no es necesario, porque ya todos lo saben, la homosexualidad ha convivido y seguirá coexistiendo mientras dure este mundo o más (ya que las bebitas son fortísimas, ujú, sí). ¿Entonces qué reclaman? Por qué desean involucionar toda una sociedad en base a mentiras, falsas escrituras, ideologías de odio, sí, con ese actuar se genera más odio, más muertes, más retraso.

Nosotros la única ideología que tenemos es el amor, es la lucha de nuestros derechos por igual para todos, vivimos por amor, morimos por él también, sufrimos por eso, lloramos, somos felices por el amor. Ergo, Sí Dios es amor, entonces todos somos amor, no hay vuelta que darle. Celebremos el amor, dejemos ser felices a los demás, respetemos a todos por igual. Golpe nos dan, besos tendrán. Busquemos una sociedad de llamarse como tal, sociedad igualitaria.

He dicho.

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